Autismo en el Tortoni

Autismo en el Tortoni

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Ayer tuvimos el privilegio de participar del primer café literario sobre autismo en el Café Tortoni, organizado por la Dra. Nora Grañana, el Lic. Matías Cadaveira y el Dr. Claudio Waisburg.

Eduardo Mira, de la Asociación Asperger Argentina fue el presentador junto con Ale Zuccoli, una productora de radio Altax.

El Dr. Miguel Angel García Coto estuvo como invitado especial y palnteó si existe un solo autismo, si el autismo es siempre patológico. Preguntó que hay detrás de los trastornos conductuales y los intereses restringidos de los individuos con TEA. Se hizo una reflexión acerca del objetivo de los tratamientos: si esta bien intentar “normalizar” las conductas. La gente que asistió participó compartiendo sus opiniones.

Le agradecemos a la Dra. Nora Grañana por invitarnos a leer un párrafo del libro de un adulto con Síndrome de Asperger, que transcribimos a continuación y que sirvió como disparador:

Hoy Tomás y yo salimos un rato juntos. Me pidió ir a tomar un helado al shopping, me prometió que caminaría sin protestar. Fuimos tranquilos charlando, hablando de dos posibles helados que podríamos tomar. Nunca pensamos que no tendrían ninguna de las dos opciones. Cuando se enteró, empezó a llorar. Ya está grande y estas situaciones en público se hacen más llamativas. No me importa mucho, pero me doy cuenta que él trata de contenerse. Empecé a darle opciones que sabía no iban a funcionar porque yo tampoco hubiera podido aceptar algo distinto. No podía darme el lujo de ponerme ansiosa yo porque tenía que tranquilizarlo a él. Al final, él diciendo que no podía decidir, que no podía parar de llorar, me pidió volver a casa. Los dos estábamos angustiados, no supimos, o mejor dicho, no supe, salir de esa situación. Alejandro estaba en casa, le dijo que él lo llevaría a otro lugar, y por supuesto, volvió comiendo un helado distinto a los dos que él en un principio quería. No sé cómo hace Alejandro, parece que ve todo mucho más claro. Tengo dos teorías y las dos me resultan tristes. Una, es que yo le transmito mis estados de ánimo a él, que siendo tan sensible, los percibe y actúa como lo haría yo. La otra, es que él siempre está conteniéndose y conmigo se anima a ser como es. Si es lo primero, tengo que aprender urgente. Si es lo segundo, ojalá él pudiera ser más libre. Eso de no ser libre es lo que me pasa a mí y es lo que más me asusta. Yo recuerdo moverme con una seguridad de niña que no tengo ahora, aunque posiblemente siempre me haya sentido atrapada por mis pensamientos. Quisiera que para él fuera más fácil.

Esperamos con ansias el próximo café literario sobre autismo!

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Lo difícil y lindo de ser mamá

Lo difícil y lindo de ser mamá

Ser madre es posiblemente la parte más difícil de mi vida. Definitivamente, yo no estaba preparada para ser la mamá de mis hijos. Nadie me había anticipado lo que vendría. No sabía nada de nacimientos prematuros, diagnósticos, obras sociales ni inclusión escolar. No podía imaginarme que a todo eso seguiría una internación domiciliaria y una enfermedad crónica. Quienes me conocen saben que ni siquiera estaba preparada para llevar a mis hijos a la plaza o para hablar con las madres en la puerta del colegio. Sí, ser madre es muy difícil.

Trato de hacer todo bien, aun sabiendo que me voy a equivocar muchas veces en un mismo día. Quiero ser la mejor mamá para cada uno de ellos, que a su vez, me necesitan distinta. Me esfuerzo por superar miedos, incertidumbres y mis propias dificultades para ser la madre que pretendo ser. Tengo la suerte de estar rodeada de gente que me ayuda, de la que he aprendido cosas como que no necesitan una madre perfecta sino una mamá que los quiera; que a veces puedo perder la paciencia; que cuando se es madre de cualquier hijo las situaciones bajo control son las mínimas y, que mis hijos necesitan amor y límites. Supongo que podemos equivocarnos siempre y cuando seamos capaces de revertir el error, que no está bien resignarse, que siempre hay algo más para hacer dentro de la realidad de cada uno.

Tampoco nadie me anticipó todo lo bueno que vendría con el rol de mamá. Por mucho que intente, sigo sin estar preparada y cada día aprendo algo distinto. Nos vamos enfrentando a nuevos desafíos a medida que se superan los viejos. Son mis hijos los que me enseñan a negociar, a comunicarme por otras vías, a ser más flexible y sobre todo a sentir mucho más. Con ellos apareció un sentimiento de orgullo tan grande que hasta me resulta vanidoso y egoísta. Nacieron esas ganas de gritar que esos niños que le sonríen a la vida, que tienen una fortaleza única y que se distinguen por su capacidad para disfrutar el presente, son mis hijos.

Tal vez porque es difícil es que es tan gratificante; o capaz sea todo ese rango de emociones que me hacen sentir lo que lo haga tan maravilloso. No lo sé, de lo único que estoy segura es que me siento agradecida de ser su mamá.

 

el DSM V, deja personas con TEA fuera del diagnóstico?

el DSM V, deja personas con TEA fuera del diagnóstico?

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La Asociación Americana de Psiquiatría publicó los criterios de diagnóstico para los trastornos el espectro autista (TEA) que involucró cambios importantes. Estos cambios incluyen (1) la eliminación de las distintas categorías de TEA, como el trastorno autista, trastorno generalizado del desarrollo no específico, y Síndrome de Asperger; (2) la introducción de codificación de gravedad del trastorno; (3) reducción en el número de dominios de síntomas de tres a dos, donde se unieron la comunicación y el comportamiento social en un único dominio; (4) cambios en el número  de los síntomas necesarios para el diagnóstico en cada uno de los dominios; y (5) la introducción de un nuevo trastorno, Trastorno de la comunicación (pragmática) social.

Entre 2012 y 2013, una serie de estudios informó que al parecer los  criterios del DSMV reducen el diagnóstico de los TEA, lo que ha generado gran preocupación. Sin embargo, no ha habido revisión sistemática y síntesis de esta literatura. Además,  no está claro si esta posible reducción de los diagnósticos de TEA será uniforme a través de todos los individuos con o si va a impactar ciertos subgrupos de personas que han estado diagnosticados con según el DSM-IV.

Esta es una revisión sistemática de 12 estudios empíricos que comparan la aplicación de los criterios diagnósticos del DSM-IV y DSMV para TEA. Los estudios fueron consistentes entre sí. Los datos muestran una reducción media de alrededor de un tercio. Las reducciones no fueron uniformes. Fueron mucho menor en individuos con formas más severas de TEA y de aproximadamente dos tercios de las formas menos graves.

Otras fuentes de datos confirman que los criterios del DSMV excluyen a las personas con formas leves de TEA. En primer lugar, se encontró que los criterios del DSMV tenían menos probabilidades para identificar a las personas con TEA en comparación con dos medidas psicométricas y diagnósticos clínicos de TEA. En segundo lugar, varios estudios han encontrado que las personas que cumplen los criterios del DSMV  tienen discapacidades más severas que las personas que encuentran DSM-IV, pero no cumplen con los criterios según la nueva versión.

Estos resultados tienen implicaciones importantes para los servicios y la investigación. Si los servicios se aplican criterios DSMV, esto puede conducir a la exclusión de muchas personas con formas leves de TEA. No está claro que esto vaya a suceder debido a la forma en que los profesionales suelen trabajar. Aunque en general las familias tratan de evitar diagnósticos como discapacidad intelectual prefiriendo etiquetas más aceptadas como discapacidad de aprendizaje o trastorno emocional, pueden estar menos motivados para evitar etiquetas diagnósticas como TEA, que a veces dan acceso a mejores servicios y son menos estigmatizantes que otros diagnósticos. Sólo el futuro seguimiento de los patrones de uso de los servicios mostrarán lo que puede suceder.

La Asociación Americana de Psiquiatría reconoció parcialmente la exclusión de las formas leves de ATEA. Permite a las personas que previamente fueron diagnosticados con TEA a seguir siendo elegible para los servicios, pero se traduce en dos consecuencias extrañas. En primer lugar, consideremos dos individuos con síntomas idénticos que cumplan con los criterios del DSM-IV para TEA, uno de los cuales fue diagnosticado antes de la publicación del DSMV y uno diagnosticados después: La primera serán diagnosticados con  TEA y elegible para los servicios, pero el segundo no. La segunda consecuencia es que el significado del término TEA en el DSM V se refiere a las diferentes entidades que utilizan el mismo término.

 

Modificado de: Sturmey P,  Dalfern S. 2014. The Effects of DSM5 Autism Diagnostic Criteria on Number of Individuals Diagnosed with Autism Spectrum Disorders: A Systematic Review. Rev J Autism Dev Disord DOI 10.1007/s40489-014-0016-7

Creencias erróneas respecto al autismo

Creencias erróneas respecto al autismo

3018774363_32c6a3c168Se realizó un estudio entre padres de niños con autismo para establecer las creencias erróneas respecto al espectro autista. Las creencias más frecuentes fueron:

  • Respecto a la etiología
  1. Problemas en el parto: El sufrimiento fetal se puede asociar a lesiones que podrían afectar el nivel cognitivo del niño, pero no hay evidencia para relacionarlo al autismo.
  2. Trato frío de los padres: El autismo es una condición biológicamente determinada es decir.
  3. Edad avanzada de los padres: Existen algunos factores de riesgo que se han mencionado en relación con el autismo, como la edad maternal superior a los 35 años al momento del nacimiento. Sin embargo, este factor sólo es significativo cuando se asocia con componentes genéticos.Respecto a las características
  1. Siempre están ensimismados: Es cierto que la dificultad de comprensión que los niños con autismo tienen acerca de la conducta de las personas que les rodean les hace distanciarse en ocasiones, pero intentan entender las acciones que observan y los modos de actuar. Un niño con autismo siempre se comunica, aunque no de la manera en la que el adulto espera.
  2. Siempre tienen una inteligencia promedio o por encima del promedio: No es apropiado generalizar y afirmar que todas las personas con autismo tienen una inteligencia promedio. Un porcentaje bajo presenta áreas de genialidad.
  3. Los niños que a los dos años no tengan lenguaje comunicativo tienen autismo: Si bien si es cierto que uno de los síntomas característicos del autismo es un marcado déficit en el lenguaje comunicativo, es un error considerar su ausencia por sí sola como un factor desencadenante del mismo.
  4. Siempre aprenden a hablar, leer y escribir: La realidad es que no todas las personas con autismo aprenden las destrezas académicas que le permitan leer y escribir. Dentro del espectro autista algunos adquieren habilidades lingüísticas con mayor facilidad y otros pueden progresar en el sentido de comunicar sus necesidades básicas, pero no así en la elaboración y expresión de sus pensamientos y sentimientos.
  5. Presentan conductas iguales a las de otros niños sin autismo: El patrón de desarrollo de los niños con autismo no sigue la misma dirección ni velocidad de otros niños que no presentan esta discapacidad, lo que en algunos casos se evidencia
    desde el nacimiento como el rechazo al pecho materno y al contacto físico.
  6. Presentan berrinches y agresiones producto de la malacrianza: En estos niños se ve afectada su función ejecutiva, lo que ocasiona que presenten conductas agresivas y berrinches. Éstas no son producto de la malacrianza, sino una forma de expresión de sus dificultades de planificar y organizar y cambiar en forma repentina a nuevos esquemas mentales que alteren sus rutinas, así como de la dificultad de aislarse de los estímulos que les provocan dichas reacciones.
  7. Pueden llegar a tener un trabajo remunerado: La mayoría no llega a tener un trabajo remunerado, sólo una pequeña minoría puede obtenerlo.Con respecto al tratamiento
  1. Curan totalmenteel autismo: La evidencia actual apunta a que no existe un tratamiento etiológico de esta problemática; lo que se logra a través de las diversas intervenciones psicoeducativas es el aprendizaje de conductas apropiadas que les dé mayor independencia tanto a ellos como a sus familiares.
  2. Medicina alternativa y terapia con animales. Durante los últimos  años se han venido promocionado terapias alternativas catalogadas casi como milagrosas, que funcionan para todos los casos, pero que no tienen más que una
    pura intención mercantilista. Es necesario informarse para no ser objeto de charlatanerías.

 

CONCLUSIONES

1) El nivel de creencias erróneas de los padres de niños autistas con respecto a la etiología del autismo y el tratamiento del autismo es bajo, lo que apunta a que en general poseen una información adecuada con respecto a este tema
2) La mayor frecuencia de creencias erróneas con respecto a la etiología de autismo se expresan en asociarlo a problemas del parto y a estrés  durante el embarazo.
3) La creencia errónea más común que presentaban los padres con respecto al tratamiento fue considerar la medicina alternativa y terapia asistida con animales como tratamientos etiológicos de la condición.
4) En lo relativo a las características de los niños autistas se encontró un  nivel moderado de creencias erróneas de los padres.
5) Existe un nivel significativamente mayor de creencias erróneas de los padres de niños autistas con respecto a la dimensión características de los niños cuando se compara con las otras dos estudiadas (etiología y tratamiento).
6) El sexo de los padres no establece diferencias significativas entre su creencias erróneas pero sí la institución de procedencia.
7) Las creencias erróneas de los padres pueden estar relacionadas no sólo  con la falta de información, sino también con la existencia de mecanismos de defensa que actúan distorsionando la información con vistas a evitar la pérdida del ideal del hijo.
8) Resulta conveniente manejar el trabajo con los padres no sólo a nivel  informativo, sino también desarrollar un trabajo con ellos que les permita manejar el duelo ocasionado por la pérdida del ideal del hijo.

 

Modificado de: CREENCIAS ERRÓNEAS DE PADRES DE NIÑOS CON AUTISMO

ÁNGEL ALBERTO VALDÉS CUERVO / MARÍA EUGENIA CISNEROS ROSADO / MARICEL RIVERA IRIBARREN
Foto: Brian Auer via Compfight cc

Recibir un diagnóstico de TEA en la edad adulta

Recibir un diagnóstico de TEA en la edad adulta

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Recibir un diagnóstico de un trastorno del espectro autista (TEA) tiene un impacto enorme en la vida de un individuo y  las personas cercanas a ellos. La forma de llegar al diagnóstico puede influir en las reacciones a la noticia y en las estrategias de afrontamiento. Entre los adultos con TEA, un fuerte apoyo post-diagnóstico ha demostrado que mejora la calidad de vida, reduce los niveles de ansiedad y depresión.

Este trabajo explora las experiencias y preocupaciones de los adultos que han recibido un diagnóstico de TEA ellos mismos, que se espera sean diferentes a las experiencias de los padres que buscan un diagnóstico para su hijo.

La investigación sugiere que el proceso de diagnóstico puede ser aún más complejo  y prolongado para aquellos en el extremo alto funcionamiento del espectro del autismo que buscan un diagnóstico en la edad adulta. En primer lugar, pueden experimentar retrasos más largos en recibir un diagnóstico debido a la presentación de más sutil rasgos autistas. En segundo lugar, pueden ser propensos a ver un mayor número de profesionales. Por último, tienen un mayor riesgo de ser diagnosticado con enfermedades mentales, esquizofrenia o trastornos de la personalidad.

Del mismo modo, las repercusiones  y las reacciones ante el diagnóstico posiblemente sean diferentes entre el individuo que recibe el diagnóstico y sus padres. Recibir un diagnóstico de  TEA en la edad adulta puede tener un impacto significativo en la vida del individuo y su opinión de sí mismo. De hecho, una serie de reacciones (tanto positivas como negativas) han sido documentadas. Sin embargo, poco se sabe sobre las consecuencias psicológicas de haber recibido un diagnóstico en la edad adulta.

También es importante determinar cuáles son los servicios de apoyo que la gente necesita después del diagnóstico.

Dada la heterogeneidad evidente entre los adultos con TEA, hay una necesidad de un estudio a mayor escala mirando a las experiencias de diagnóstico y apoyo posterior recibidas entre los adultos con TEA de alto funcionamiento. Hasta la fecha, ha habido poca discusión sobre las experiencias de diagnóstico de estas personas y esto es representativo de una mayor tendencia a centrarse en la investigación sobre trastornos del espectro autista en niños.

En el presente estudio, una encuesta exploró las percepciones del proceso de diagnóstico en el Reino Unido. Se centró en las preocupaciones iniciales, los diferentes grupos profesionales vistos, el tiempo necesario para conseguir un diagnóstico, la revelación del diagnóstico, y las reacciones ante el diagnóstico de los participantes. Se incluyeron dos cuestionarios para medir síntomas de estado de ánimo depresivo y la ansiedad.

Los objetivos de este trabajo fueron: (1) proporcionar una visión general del trayecto que los individuos con TEA de alto funcionamiento recorren para recibir un diagnóstico formal, (2) identificar los factores clave que influyeron en sus experiencias, y (3) explorar las necesidades de apoyo post-diagnóstico. Al encuestar más de 100 adultos con un diagnóstico de TEA, este estudio proporcionó la perspectiva única de un grupo de adultos con TEA respecto a las cuestiones clave que influyeron en sus experiencias, ayudar a desarrollar recomendaciones para la mejora de los servicios en el futuro.

La encuesta interrogó sobre las características que primero les alertó de la posibilidad de que pueden tener TEA, y proporciona información sobre cómo se manifiesta en adultos de alto funcionamiento. La mayoría de los personas experimentaron dificultades en la interacción social (85,2%) y tenía inquietudes sobre su salud mental (68%). Otros trabajos encontraron que las razones iniciales más comunes para buscar un diagnóstico eran los problemas sociales, perturbaciones del estado de ánimo y sentimientos de ansiedad. También es interesante el dato de que las personas, o sus padres, primero pidieron ayuda entre los 2 y  74 años de edad, lo que demuestra el carácter extremadamente heterogéneo de trastornos del espectro autista y  la importancia de los médicos de tener la mente abierta a la posibilidad de un TEA no diagnosticado.

En promedio, los encuestados recibieron un diagnóstico 5,2 años después de que las preocupaciones surgieron por primera vez y 2 años después de buscar  ayuda profesional. La edad promedio al momento del diagnóstico fue  de 34,4 años. Este es muy similar a los hallazgos de otros estudios donde la edad media de diagnóstico, entre adultos, fue de 31 años  y 34,1 años.

Muchos de los encuestados manifestaron haber querido recibido el diagnóstico temprano en la vida. De hecho, la gran mayoría de los  los encuestados en este estudio (89,8%) asistieron a la escuela ordinaria, donde el reconocimiento de su condición y  apoyo adicional probablemente habría sido ventajoso

En cuanto al primer contacto hecho con un profesional, las respuestas a las preguntas abiertas confirmaron la necesidad de formación entre los profesionales de la salud de primera línea  (sobre todo los médicos y equipos de salud mental) en las formas en  que los TEA se pueden presentar en personas de alto funcionamiento.

Muchos de los encuestados señalaron que cuando inicialmente  abordado el tema del TEA, se encontraron con la falta de comprensión de la condición. Los profesionales muestran visiones estrechas y estereotipadas e ignoran la gama de formas en que el TEA podría manifestarse en adultos en el extremo superior del espectro (que pueden haber desarrollado estrategias de afrontamiento para compensar las dificultades).

Es encomiable que la mayoría de los participantes (71,1%) estaban contentos con la forma en el diagnóstico profesional se comunicó. Un número de personas, comentó la importancia de que el médico tuviera un enfoque positivo de la revelación del diagnóstico. Para algunos era una revelación conocer a alguien que entendía su comportamiento y podría ofrecer nuevas pistas sobre sí mismo.

 

Modificado de: Jones L, Goddard L, Hill E, Henry L, Crane L. 2014. Experiences of receiving a diagnosis of Autism Spectrum Disorder: A Survey of Adults in the United Kingdom.  J Autism Dev Disord DOI 10.1007/s10803-014-2161-3

Determinantes de estrés en padres de niños con TEA

Determinantes de estrés en padres de niños con TEA

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El período de la primera infancia suele ser muy estresante para los padres. Esto es debido a varios desafíos tales como la conciliación del trabajo, pareja, la familia y el cuidado de niños. Esta fase del desarrollo del niño puede ser especialmente estresante para las familias de niños con dificultades del desarrollo (DD), como los trastornos del espectro autista (TEA), ya que las características relacionadas con estos trastornos pueden complicar los retos globales para las familias.

Estudios muestran que los padres de niños con TEA tienen mayor índice de estrés que los padres de niños con un desarrollo típico o con otras alteraciones del desarrollo. Los estudios también han reportado más depresión y una menor calidad de vida en estas familias en comparación con los que tienen hijos con otras DDs, discapacidad física o condiciones de salud crónicas.

Hay una serie de estudios que comparan el estrés paterno con el materno y concluyen que en la mayoría de los casos las madres son más propensas a llegar a umbrales significativos de estrés. Es importante observar que otros estudios han demostrado que padres y madres de  niños con TEA tienen niveles comparables de estrés.

Los estudios de familias con niños con DD han indicado que la gravedad de los impedimentos del niño son factores importantes relacionados con estrés de los padres. Más específico, en autismo, el estrés y la depresión que se han reportado por familias están relacionados con la capacidad cognitiva, las deficiencias en el lenguaje, en lo social, los problemas emocionales y de conducta y la gravedad del TEA en general.

Los padres que han recibido un diagnóstico reciente de TEA para su hijo y que se encuentran en el inicio de los servicios, se encuentran en un particular período de estrés. Esto demuestra importancia de brindar apoyo formal a las familias durante este período crítico. Es decir, en el intervalo entre que se obtiene el diagnóstico y el comienzo de los tratamientos.

Un hallazgo interesante de este estudio es que las madres y los padres informaron un mayor nivel de estrés relacionado con sus funciones de padres y no a las  características del niño. Esto destaca el hecho de que los padres que acaban de recibir el diagnóstico de su hijo y están a la espera del inicio del tratamiento deben recibir apoyo durante este tiempo, ya que deben aprender a definir su papel como padre de un niño con TEA. Los padres se beneficiarían desde la capacitación sobre diferentes temas relacionados con las características del autismo, las prácticas de crianza eficaces para los niños con TEA, y la información sobre los servicios disponibles.

En este estudio, los padres reportaron mayores niveles de estrés que. Estudios anteriores han demostrado que el estrés era mayor en las madres que los padres. Otro estudio, sin embargo señaló que los padres estaban más estresados ​​por ciertos comportamientos de los niños con TEA que las madres. Autores han informaron que los padres parecían tener más dificultades para interactuar con sus hijos con autismo. Varias hipótesis se pueden hacer con respecto a los datos sobre los padres. En primer lugar, debemos entender por qué los resultados de estrés padres son más altos que los de estudios anteriores en general. Como se ha señalado en la literatura, padres de niños con DD tienen una historia de ser percibido como el “invisible”. El diseño de la investigación en el campo de la crianza de los hijos con DD generalmente se encuentra enmarcado por el concepto de cuidado maternal. Los datos en este estudio podrían explicarse por el mayor número de padres incluidos en la muestra. Otra posible explicación puede estar relacionado con la proporción de tiempo que cada padre pasa el cuidado del niño y en el trabajo. En este estudio, más padres que madres trabajaban a tiempo completo. Los programas y reuniones que tienen que ver con el niño se producen principalmente durante las horas del día. Las madres pueden, por lo tanto, ser más conscientes de los servicios y ser más propensas a participar en las citas con el equipo clínico que proporciona el tratamiento. Los padres pueden así experimentar mayores niveles de estrés, ya que se pierden información y debates importantes en relación con el plan de intervención para su hijo.

Sin embargo, es importante señalar que las asociaciones significativas se encontraron entre las madres y padres de estrés. Cuando padres informaron de un mayor nivel de estrés, las madres hicieron también. El estrés del padre está ligado al de la madre y viceversa. Estos resultados confirman la necesidad de un apoyo más sistemático.

El estrés de los padres en este estudio se asoció con la edad del niño, funcionamiento intelectual, conductas adaptativas, y la gravedad de los síntomas autistas. Sin embargo, la dirección de las asociaciones entre esas características y estrés de los padres es diferente a la que se encuentra en la literatura. Estudios anteriores indicaron que síntomas más graves, menor coeficiente intelectual, y menor cantidad de comportamientos adaptativos estaban asociados con mayor índice de estrés en los padres. En este estudio, los niveles de estrés se correlacionaron con niños mayores (5 años en comparación a 2 años de edad), con menor cantidad de síntomas, comportamientos más adaptativos y mejor funcionamiento intelectual. Estos resultados tienen que ser colocados en el contexto del estado actual de servicios públicos en Quebec, Canadá, para entenderse mejor. Los niños mayores de esta muestra (promedio de 4 años de edad) podrían empezar la escuela regular después de sólo 1 año de intervención (a 5 años), mientras que los niños más pequeños podrían beneficiarse de uno a dos años de la intervención antes del gran paso a la escuela primaria. Además, cuando los niños son más chicos, como en este ejemplo, la falta habilidades de la vida diaria son más manejables o incluso esperables.

En términos de la relación inversa entre el estrés de los padres y la gravedad de los síntomas autistas y el nivel de adaptación y el funcionamiento intelectual que generalmente se observa en la literatura, una hipótesis es que cuando los niños muestran síntomas ambiguos de autismo, como los niños con alto funcionamiento los padres podrían ser más ambivalentes sobre los diagnósticos. Por el contrario, los padres de niños más sintomáticos podrían beneficiarse de un diagnóstico más temprano y por lo tanto más servicios.

El estrés de las madres fue predicho por la edad del niño, que era identificada como una variable mediadora para las madres, con madres de niños mayores que presentan mayores niveles de estrés. Entre los factores contextuales examinados, sólo los tiempos de espera hasta el comienzo del tratamiento y el nivel de educación de las madres influyó en el estrés.

En cuanto a las características relacionadas con el perfil clínico del niño, los resultados mostraron que los comportamientos adaptativos fueron los predictores más consistentes de estrés que perciben padres y madres. Ambos padres reportaron más estrés cuando su niño muestre conductas más adaptativas. Como se discutió anteriormente, esta asociación entre las conductas adaptativas e informes de estrés de los padres se diferencia de los informes anteriores, en que los padres expresaron más estrés cuando sus hijos con TEA presentan dificultades de adaptación. Una vez más, esto puede explicarse por el hecho de que los niños con sintomatología más suave se han diagnosticado más tarde en la vida y la menor cantidad de terapia disponibles para ellos. El coeficiente intelectual también es un buen predictor del estrés en ambos padres.

Los resultados de este estudio ponen de relieve varios aspectos de estrés y el ciclo de vida familiar que deben tenerse en cuenta al planificar los servicios para las familias de niños pequeños con TEA, incluyendo: (1) la edad de los niños (estrés puede ser experimentado diferente entre los padres en función de si el niño es muy pequeño en comparación con el ser más viejo); (2) el punto en el tiempo en que un diagnóstico se ha recibido (el estrés puede variar en función de los pasos que los padres han tenido que ir a través de llegar al diagnóstico y en función de su aceptación de los mismos); (3) espera y calidad de atención temprana que recibirá el niño.

Además, diferentes predictores de padres y madres de estrés subrayado la experiencia única tanto para los padres de un niño con TEA. Estrés de los padres es un factor importante que afecta los padres y el niño, así como la calidad de sus relaciones. Por lo tanto, el estrés de los padres es un indicador excelente que se debe considerar en la intervención.

Los padres de un niño con TEA deberían beneficiarse de la intervención directa y sistemática, distinta de las que se ofrecen directamente al niño. Los padres de los niños con alto funcionamiento deben más apoyados, ya que se enfrentan a diferentes retos que los padres de los niños más gravemente afectados, y los retos no son necesariamente más fáciles.

Estos resultados también abogan por un mejor apoyo a padres. Las intervenciones deben tratar de incluirlos y aumentar su participación. El estrés de los padres se relaciona con la participación en la intervención de su hijo, su calidad de vida durante la intervención, y la calidad de vida de la familia en general.

 

Modificado de: Rivard M, Terroux A., Parent-Boursier C, Mercie C. (2014) Determinants of Stress in Parents of Children with Autism Spectrum Disorders. J Autism Dev Disord 44:1609–1620
DOI 10.1007/s10803-013-2028-z

Photo Credit: Sander van der Wel via Compfight cc

Acoso escolar en TEA

Acoso escolar en TEA

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Los niños con trastornos del espectro autista (TEA) tienden a ser marginados dentro del grupo de pares pudiendo ser acosado por sus compañeros. Hay un creciente cuerpo de literatura que indica que los individuos con necesidades especiales, incluyendo TEA, discapacidad intelectual, dificultades de aprendizaje (DA), trastornos del lenguaje, y otros temas de salud, tienen un riesgo significativamente mayor de ser acosados. Los niños con TEA pueden ser particularmente vulnerables a la implicación en bullying por las características propias de su condición. Este riesgo puede en última instancia, derivar de tener menos apoyo y protección de los compañeros asociados con el acoso en la población general. Las dificultades que tienen para hacerse y mantener amigos los pone en riesgo de ser víctimas del acoso escolar. Tener amigos y / o compañeros de apoyo, algo que muchos niños con TEA les falta debido a sus dificultades sociales, han sido identificados como factores de protección para la intimidación. Esta marginación se traduce en menos oportunidades para muchos niños y adolescentes con TEA a participar en las interacciones sociales y practicar sus habilidades, lo que reduce aún más sus habilidades sociales.
La teoría de la mente (la comprensión de los pensamientos e intenciones de los demás) también predicen aceptación de los pares. Los déficits en la teoría de las capacidades mentales se proponen como una característica central del autismo; por lo tanto, estos déficits probablemente ponen las personas con TEA en mayor riesgo de intimidación. Los déficits en teoría de la mente hacen que sea más difícil para las personas con TEA entender las señales sociales y encontrase con malos entendidos, lo que aumentaría la probabilidad de marginación y el conflicto dentro de las relaciones entre iguales.
Las dificultades en la comunicación pueden favorecer el riesgo de victimización de las personas con TEA ya que la asertividad y la comunicación efectiva representan factores de protección para hacer frente durante situaciones de bullying. Las desregulaciones emocionales que pueden presentar frente a un episodio fomentan al perpetrador a seguir acosándolo. Además, los intereses restringidos y los comportamientos estereotipados que caracterizan al autismo los marca como diferentes y resulta en un mayor riesgo de ser marginados dentro del grupo de pares y convertirse en el blanco de los compañeros agresivos.
Es ampliamente aceptado por los médicos y los padres de que los individuos con TEA experimentan más victimización que desarrollo típico, sin embargo, hay una escasez de extrañar de la investigación en el área. Incluso hay un menor número de estudios que han examinado perpetración intimidación dentro de esta población. Por ejemplo, un estudio mostró que los estudiantes con TEA eran 4 veces más propensos a ser intimidados con el resto de sus pares. Los alumnos con TEA reportaron experiencias de ser ignorados, ridiculizados, intimidados físicamente.
Unos investigadores utilizaron entrevistas semi-estructuradas con 36 niños con TEA (11-16 años de edad) para desarrollar un marco teórico para la comprensión de cómo los niños con TEA responden a la intimidación. Las siguientes estrategias emergieron: buscar ayuda de profesores (el más común), obtener el apoyo de los amigos, pedir ayuda a los padres(como último recurso), y tratar con él solo (por ejemplo, ignorar o tomar represalias con la violencia). Estas estrategias fueron elegidas basándose en la probabilidad percibida del niño que sería eficaz en detener el acoso escolar, sobre la base de la experiencia pasada. La probabilidad que los niños piden ayuda a otros era mediada por dos factores: la historia de la relación (es decir, si alguien puede contar para ayudar), y las barreras incluyendo los rasgos asociados con TEA, la falta de confianza en los demás, y un deseo general de soledad.

La intimidación es un problema generalizado entre los niños que se ha asociado con resultados académicos, sociales y psicológicos negativos. Dentro de la población general, la intimidación es común, con aproximadamente un tercio de los niños participando de forma ocasional y más o menos una décima parte de forma crónica. Debido a sus problemas sociales, de comunicación y dificultades de comportamiento, los niños y adolescentes con TEA tienen un mayor riesgo de sufrir acoso escolar.
Tomados en conjunto, los estudios revisados confirman que los niñosy jóvenes con TEA están experimentando un aumento de las tasas de de percepción de las formas físicas, verbales y relacionales de la intimidación en relación con la población general. Los niños y jóvenes con TEA también experimentan mayores tasas de victimización que sus compañeros con otras necesidades educativas especiales.
Varias características de las personas con TEA afectan su participación en la intimidación. Por ejemplo, algunos niños con autismo pueden ser capaces de compensar sus déficits de habilidades sociales y la falta de automaticidad con respecto a las habilidades de cognición social, mediante la aplicación de habilidades intelectuales a las situaciones sociales, que puede resultar eficaces en la mayoría de las situaciones sociales. Mientras que un estudiante de desarrollo típico puede procesar de forma automática las señales sociales sin tener en cuenta de manera activa, un niño con TEA piensa para entenderlos y generar ideas sobre las soluciones, lo que haría que las habilidades de procesamiento cognitivo más altas una ventaja en situaciones sociales. Aquellos con mejores habilidades de comunicación son más propensos a poder manejar situaciones sociales. Los individuos con una mejor autorregulación, características de comportamiento menos obvias, o más temas socialmente aceptables de interés perseverante, también pueden ser menos vulnerables. Tener relaciones positivas con hermanos con desarrollo típico puede facilitar aún más la aceptación social indirecta, proporcionando oportunidades para practicar habilidades sociales.
Se especula que los factores ambientales que ameritan consideración para la reducción del riesgo de victimización pueden incluir la implementación de programas especializados de tolerancia, la participación individual en entrenamiento en habilidades sociales, participación de programas durante el recreo y el apoyo de los padres.

Modificado de: Schroeder J, CappadociaM, Bebko J, Pepler D, Weiss J (2014) Shedding Light on a Pervasive Problem: A Review of Research on Bullying Experiences Among Children with Autism Spectrum Disorders. J Autism Dev Disord 44:1520–1534 DOI 10.1007/s10803-013-2011-8

Photo Credit: Chesi – Fotos CC via Compfight cc

Reflexiones sobre autismo

Reflexiones sobre autismo

ashlin, february 2008

Solía ser raro encontrar a una persona con autismo. Los tratamientos eran casi inexistentes y en algunos casos lamentables eran terriblemente invasivos. Dado que los estudios comenzaron a incluir un número cada vez mayor de casos reconocidos, el autismo llegó a ser descrito en términos de un conjunto básico de comportamientos, principalmente derivados de un sistema de participación social disfuncional. Estos comportamientos sirven como la base para el diagnóstico y las terapias para reforzar conductas sociales positivas y disminuir las no deseadas.

El campo de la investigación sobre el autismo solía ser pobre y fuera del ámbito de la comunidad médica, excepto por unos pocos pioneros que pudieron sentar las bases para los avances que se están realizando hoy. Teniendo en cuenta los enormes avances en la biología del desarrollo empezó a ser posible soñar con una comprensión definitiva de lo que causa el autismo. El proyecto Genoma Humano se estaba poniendo en marcha cuando el Instituto Nacional de Salud Infantil y Desarrollo Desarrollo (NICHD) organizó un seminario sobre el futuro de la investigación del autismo con la esperanza de encontrar una visión del autismo.

Cualquier hipótesis integral debe comenzar con cuatro hechos básicos sobre el autismo, cada uno de los cuales proporciona pistas importantes para los investigadores:

  1. gemelos idénticos con autismo tienen una alta tasa de concordancia de síntomas conductuales del autismo (70-90%) en comparación con los gemelos fraternos, que indican un origen genético;
  2. la tasa de prevalencia en los hombres es por lo menos cuatro veces mayor que en las mujeres, lo que sugiere cierta vinculación con los cromosomas sexuales o un factor protector endocrino en mujeres;
  3. el autismo es muy heterogéneo en su presentación, con grandes diferencias en la capacidad de hablar, trastornos motores, agresividad, trastornos de la alimentación, habilidad numérica, y el talento artístico;
  4. el autismo parece estar en aumento, ya sea por características aún no identificadas de la vida moderna (factores ambientales, las interacciones patógeno humano) o porque hay un aumento aparente por haber ampliado los criterios diagnósticos.

Pero, ¿qué es el autismo? ¿Cómo surge? ¿Por qué, si es genético aparece solo en una o dos generaciones dentro de las familias (excepto para las formas sindrómicas)? ¿Por qué no son gemelos idénticos 100% concordantes para los signos externos de autismo? Estas preguntas nos obligan a mirar más allá de las descripciones puramente psicosociales y conductuales del autismo y se centran en la búsqueda de explicaciones en términos de los circuitos cerebrales implicados en el habla y la conducta. Las respuestas pueden encontrarse en la exploración de cómo se ven influidas las redes genéticas que controlan el desarrollo de estos sistemas por toda la panoplia de moléculas procesados ​​cada día por nuestros. Es posible que sólo unos pocos subtipos neuronales se vean afectados, por ejemplo, cierta clase de inhibidor celular, aumentando considerablemente las perspectivas de la orientación de estas células específicas para la intervención farmacológica. Lo que hay que recordar es que el autismo no es una enfermedad degenerativa, sino más bien una condición que puede responder a una amplia variedad de intervenciones.

Hay muchas más expectativas de llegar a un entendimiento profundo del ahora que los nuevos investigadores, bien entrenados en biología molecular, celular y neuronal, están abordando el misterio profundo e inquietante de autismo. No es sólo la ciencia básica que está proporcionando nuevas ideas, sino también los médicos, capacitados en la neurología y fisiología, que ahora están viendo un mayor  número de personas con autismo.

El cerebro humano y su asombrosa corteza cerebral, con todas las señales conscientes e inconscientes que llegan a partir de los sentidos y de los circuitos internos, crea patrones de asociación, memoria y acción que expresan las personalidades únicas de todos los seres humanos. Las personas con autismo están armando y viviendo sus vidas como cualquier otra persona, con sueños y esperanzas al igual que el todos los seres humanos.

 

Modificado de: REFLECTIONS ON AUTISM Clarence E. Schutt, Ph.D.

Foto: mexico rosel via Compfight

 

Tratamiento farmacológico: una reflexión

Tratamiento farmacológico: una reflexión

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Es común que al hablar de un posible tratamiento farmacológico para nuestros hijos dentro del espectro autista nos encontremos con opiniones muy fuertes y radicales. Pareciera casi como una creencia religiosa que no puede ser cuestionada.

Como persona con SA, llegó un momento en que tuve que recurrir a la psiquiatría y a este tipo de tratamiento, conozco sus beneficios y también sus efectos adversos. Sin embargo, no dudo a la hora de tomar la medicación e incluso lamento no haber empezado antes. Sigo teniendo SA, pero estoy mejor y también lo está mi entorno.

Ahora, como madre, esta decisión es mucho más dura. Por un lado pienso que estuve años arreglándome solo con tratamientos conductuales y psicoanalíticos, que creo yo, han tenido bastante éxito. Mi hijo tiene muchos más recursos que los que he tenido yo para salir adelante en un mundo que pretende que él sea como la media, entonces ¿por qué no simplemente esperarlo y darle esa oportunidad sin recurrir a un tratamiento farmacológico?

Pienso en una y mil alternativas; la primera es bajar la exigencia. Está escolarizado en un colegio ordinario sin ningún tipo de apoyo interno, hace una doble jornada y al salir acude a sus terapias. Seguir bajando la cantidad de horas de terapias conductuales, ocupacionales y psicológicas. Priorizar los momentos de recreación, dejarle más espacios para que se sienta libre de ser quien es (me apena hasta escribir eso), y así puedo seguir. Pero la realidad es que, aún de vacaciones en el medio del campo, sin ningún tipo de exigencia, aparecen conductas que entorpecen terriblemente su vida, que lo angustian.

Llegamos entonces al otro lado, donde vemos a un hijo sufrir, que después de muchos años de tratamientos no farmacológicos, lejos de disminuir sus rituales y obsesiones, las aumenta. Sentimos que hemos agotado cuanto recurso había, tratamos de mantener siempre presente que no es algo que hace a propósito y aun así, cada tanto se nos escapa un reto que él no se merece. Termina el día agotado, después de repetir un ritual tras otro, rezando una cantidad determinada de veces para evitar tener pesadillas.

Es obvio, que en este caso puntual estamos hablando de una comorbilidad. Mi hijo no está medicado, no sé si es lo que corresponde, solo sé, que a pesar de haber pensado que nunca sería necesario, nos vemos en una situación en la que al menos hay que pensarlo. Tenemos la suerte de contar con buenos profesionales para confiar y discutir si es este el paso a seguir.

Sabemos que no hay una medicación para curar el autismo, incluso soy de las que piensa que no hay nada que curar, aunque créanme que a veces lo detesto. Pero lo cierto es que muchas personas dentro del espectro presentan comorbilidades o incluso conductas puntuales, para les que existe un tratamiento farmacológico. Yo no digo que no sea una bestialidad medicar a una persona solo por tener un diagnóstico dentro del espectro, no digo que esté bien que haya niños pequeños con un cerebro en pleno desarrollo recibiendo psicofármacos. Solo pienso, que a medida que estos niños crecen, uno tiene que tener la flexibilidad –irónico que lo diga yo- de pensar en esta alternativa. En este momento, la respuesta a la pregunta: ¿por qué no simplemente esperarlo? es que mi hijo está sufriendo y es nuestra responsabilidad –y sería una maldad no hacerlo- encontrar la forma de ayudarlo.

 

Diferencias entre bullying reactivo y bullying procativo

Diferencias entre bullying reactivo y bullying procativo

...They're warm now 

Varios estudios en niños han demostrado que las víctimas de bullying a menudo muestran problemas emocionales como depresión e ideas suicidas mientras que los hostigadores tienden a tener conductas delictivas.
Sorprendentemente, algunos estudios han informado que los acosadores también presentan problemas emocionales. Sin embargo, esta relación entre acosar a otros y estar deprimido parecería estar condicionada a que a su vez, estos acosadores sean ellos mismos víctimas de bullying. Este interesante hallazgo sugiere que los problemas emocionales de los hostigadores son probablemente el resultado de estar siendo acosados.
Se denomina bullying reactivo al bullying causado por una víctima del mismo que reacciona convirtiéndose en un hostigador.
Hablamos de bullying proactivo al causado por un niño que muestra este comportamiento sin ser víctima de acoso.
En este artículo se examina en qué medida el bullying reactivo y proactivo difieren de los niños que no hostigan en cuanto a depresión, ideas suicidas y conductas delictivas.
Se ecnontró que la depresión y la ideación suicida eran mucho más comunes entre los hostigadores reactivos que entre los niños que no hostigan. Estas asociaciones persistieron en el análisis multivariados. La ideación suicida también fue ligeramente más común entre acosadores proactivos que entre los niños que no acosan. No se encontraron diferencias significativas para la depresión. La conducta delictiva resultó ser común entre los hostigadores reactivos pero especialmente en los proactivos.
Los datos presentados indican que la depresión y las ideas suicidas son comunes entre los acosadores reactivos, pero no entre los proactivos. El bullying reactivo es un tipo de agresión defensiva. En reacción al ser acosados, estos niños hostigan a su abusador para defenderse o acosan a otro para reforzar la imagen que tienen de sí mismos. El bullying proactivo es un comportamiento agresivo deliberado con el fin de lograr ciertos objetivos.
Es importante que los programas anti-bullying tengan en cuenta que hay distintos tipos de hostigadores para mejorar su eficacia.

 

Modificado de:
Marcel F. van der Wal. 2005. There is bullying and bullying. Eur J Pediatr 164: 117–118

Foto: Jo via Compfight

 

#NoBullying – Emanero – Si no haces nada sos parte

Hablemos juntos de Autismo

Hablemos juntos de Autismo

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Un diagnóstico de autismo asusta y a su vez, da muy poca información. El espectro autista es tan amplio que hay personas con autismo que nunca hablarán y otras que harán carreras universitarias, se casarán y tendrán hijos. Algunos finalmente descubrirán que no tenían autismo y otros encontrarán algún síndrome asociado. Pero todos tienen los mismos derechos a vivir en sociedad sin ser excluidos ni etiquetados.

El día de la toma de conciencia del autismo va tomando cada vez más visibilidad. Cada año más gente se suma a este día. Resulta conmovedor ver como familias, amigos y profesionales de todo el mundo se mueven al unísono por lograr un día azul. No solo es el 2 de abril, ni durante un mes, todos los días más personas elijen hablar de autismo, y eso nos alegra. Porque además de fomentar la investigación y todo lo que ello implica, más gente puede enterarse de la realidad del autismo.

Creemos que la difusión y el entendimiento de los trastornos de espectro autista son fundamentales para una real inclusión. Y algún día, tal vez, una persona con autismo no sea mirada como un ser raro por tener un comportamiento no esperado, una madre no tendrá que justificar la inflexibilidad de un hijo diciendo un diagnóstico, un adulto no será tratado de pedante y maleducado por tener una sinceridad brutal, o incluso ya nadie se sentirá intimidado ni avergonzado por la mirada ajena y uno pueda elegir decir o no su condición sin tener miedo a ser excluido. Capaz todo aquel niño que necesite una integración pueda recibirla sin tantos obstáculos en el medio, y aquel niño que no la necesite no sea forzado a tenerla solo por ser distinto.

Luchamos por una sociedad en la que todas las personas logren incluirse, siendo respetados y tratados como se merecen, sin prejuicios, sin mitos. Todas las personas con un trastorno de espectro autista son capaces de sentir y dar amor; de tener una vida plena y feliz. No nos olvidemos que primero son personas y comparten con el resto, el ser humanos. Tienen un nombre y un apellido, son altos, bajos, gordos, flacos, rubios, castaños, morochos, a algunos les gusta pintar y a otros hacer sumas, unos disfrutan del tiempo al aire libre y otros prefieren usar la computadora, y además, tienen autismo. Un diagnóstico no define a una persona ni debería condicionarla, solo ayudarla a superarse. Hay grandes historias de amor y solidaridad alrededor de cada persona dentro del espectro; grandes intercambios entre quienes tienen un largo camino recorrido y quienes recién están dando los primeros pasos, todos ayudándose a superar los obstáculos y la angustia que el desconocimiento generan.

Sigamos hablando de autismo, todos juntos, y bien fuerte, porque algo que parecía un sueño lejano se va acercando, porque en el camino vamos aprendiendo y alcanzando grandes logros, porque sabemos, que todos juntos PODEMOS!!!

 

Te esperamos el 2 de abril a las 13 hs en Cabildo y Juramento, y el 5 a las 18 hs en Plaza de Mayo, para que todos hablemos de autismo.

18 de febrero: dia internacional del sindrome de asperger -Cuando informar a un hijo sobre su síndrome

18 de febrero: dia internacional del sindrome de asperger -Cuando informar a un hijo sobre su síndrome

foto asperger

 

Querido lector, antes q nada es un honor para mí escribir en tan informativa, practica y fehaciente página en un día tan especial, ya que hoy es el día internacional del síndrome de asperger. Para los q no me conocen soy Gabriel Grivel y trabajo en el diagnóstico, tratamiento y difusión del síndrome de asperger desde hace ya casi 10 años. En mi tarea también es un pilar la orientación a padres y son ellos quienes me consultan por la consigna del escrito de hoy. Como seguramente pensaran que dicha pregunta es compleja y afecta a los papas en general lo primero q me surge escribir es q cuando un niño pregunta siempre hay q darle y ofrecerle una respuesta sólida, confiable y certera. Por lo tanto siempre decir la verdad.

Pero bien, existen variables para “el cómo decir la verdad”. Como dichas variables son muchas me detendré en la edad de ese niño ya que las demás escapan a la particularidad de cada persona, es decir, según las habilidades socio comunicativas que tenga ese niño o ese adolescente podremos armar una respuesta adecuada.

No conozco artículos que solventen mi teoría pero a lo largo de estos años tengo la certeza de que es en la adolescencia cuando los chicos toman una verdadera conciencia sobre sus dificultades. Pero primero ese buscar lo llevan a cabo por métodos propios, y hoy los buscadores de internet son como esos tíos cancheros que a uno le dan la explicación de todo. Efectivamente, entonces en primera instancia “el tío google” da la respuesta y es a partir de ahí que con dicha información el adolescente en cuestión preguntara al referente de turno, que para colmo, no siempre son los padres. La presencia de terapeutas en su vida, hermanos mayores, mama o papá hace que el muchacho pueda canalizar la información que encontró y apoyar sus dudas.

Pero hoy me encuentro que ya en la pre adolescencia los pibes tienen esa información pues si todo es vertiginoso, rápido y versátil también lo es para los chicos y ocurre que niños entre 7 a 10 años (niños, no ya preadolescentes) son verdaderos especialistas de lo que es el síndrome. Ante esto lo mejor es explicar concretamente lo que el asperger es, un tipo de personalidad, una forma de ser y una manera de ver al mundo. Y lo más importante ofrecerse como adulto de confianza para responder ante futuras dudas.

Ahora qué pasa cuando un niño con SA no tiene esa búsqueda de información pero sabe que algo le pasa. Lo mejor entonces será comprender que quizás no requiera de un nombre o una nomenclatura sino más bien de una descripción de sus dificultades Y DE SUS VIRTUDES!!! (Lo grande de la letra y los signos son adrede papas).

Por ultimo entonces podemos concluir que lo importante quizás no esté en el contenido sino en la forma en como conocemos a ese nene, pre o adolescente y cuál es la manera en que le explicamos. Porque como dice el dicho popular, cuando conversamos con una persona con asperger conocemos sólo a una persona un asperger. Y así no podemos especificar que existen recetas mágicas para las preguntas que la vida nos va planteando o que esa persona va haciendo. Muchas gracias

Le agradecemos al Lic. Gabriel Grivel por su colaboración