¿Es necesario introducir una diferenciación entre Síndrome de Asperger (SA) y autismo de alto funcionamiento (AAF) en las clasificaciones internacionales? ¿Son estos trastornos muy distintos en cuanto al desarrollo de funciones cognitivas o sólo se diferencian por el grado de severidad de los síntomas, con más o menos dificultades en ciertos aspectos?

Muchos estudios han comparado las conductas adaptativas, los patrones de síntomas y las habilidades cognitivas de los las personas con AAF y SA.

En los niños con AAF, el CI verbal es significativamente menor que el CI ejecutivo; mientras que en las personas con SA, el CI verbal suele ser más alto que el CI ejecutivo. Los individuos con SA suelen tener mejor desempeño en pruebas de comprensión, vocabulario y aritmética. Al evaluar velocidad de procesamiento de la información, las personas con AAF tienen mayores puntajes en la codificación.

Sin embargo, la literatura de las investigaciones sobre otros dominios cognitivos es a menudo incoherente. En un campo determinado, algunos estudios han proporcionado pruebas convincentes de que las diferencias entre AAF y SA, mientras que otros estudios no lo hicieron.

Por otra parte, muchos estudios se han realizado sobre las funciones ejecutivas en el autismo en las últimas dos décadas, la mayoría de ellos han declarado que, en comparación con los sujetos de desarrollo típico, los individuos con autismo tienen dificultades las funciones ejecutivas. Los niños con autismo tienen dificultades con la planificación, flexibilidad cognitiva o el paso de configuración y la memoria de trabajo. En la mayoría de los estudios no se encontraron diferencias entre los participantes con AAF y los que tienen SA. Por el contrario, en otro estudio se encontró que el funcionamiento ejecutivo de niños con SA es particularmente vulnerable a la falta de percepción visual y las reglas concretas. Aunque el déficit global en las funciones ejecutivas ha sido descrito muchas veces en el autismo, sin diferenciar entre grupos, puede existir una diferencia cualitativa en la disfunción ejecutiva entre AAF y SA.

El patrón de los síntomas de las personas con autismo también incluye los déficits en el funcionamiento sensorial y motor. Algún tipo de déficit o retraso motor o de la coordinación se ha evidenciado en AAF y SA. Pero mientras algunos autores no encontraron diferencia significativas en la destreza manual entre ambos grupos otros observaron una mayor tasa de problemas motores (por ejemplo, la torpeza, destreza manual, coordinación fina y global) en niños con Síndrome de Asperger que en aquellos con AAF. Las observaciones clínicas sugieren que la torpeza es una característica que pueda ayudar a distinguir entre el SA y el autismo de alto funcionamiento.

En el ámbito sensorial, se mostró que los niños con Trastorno Autista tenían más comportamientos de búsqueda de sensaciones táctiles que los niños con Síndrome de Asperger.

En las últimas décadas, muchos estudios se han dirigido a la caracterización de las principales características de los trastornos autistas o en la identificación de la diferencia (s) entre el SA y el AAF. La literatura con frecuencia muestra resultados contradictorios entre los estudios. Últimos estudios sugieren que hay una cierta evidencia de que además de las diferencias en las habilidades del lenguaje hay otras pautas del desarrollo que pueden diferir entre el autismo de alto funcionamiento y el Síndrome de Asperger. En los niños con SA, una pobre performance en tareas de codificación puede ser específica, y los déficits en la función viso-motora están más presentes, mientras que alteraciones fuertes en la comprensión verbal podrían caracterizar a los niños con AAF. Por lo tanto, una terapia psicomotriz temprana puede ser beneficiosa para los niños con SA mientras que una terapia de lenguaje temprana y específica puede mejorar la adaptación diaria de los niños con AAF. Por otra parte, recientes estudios sugieren que puede haber diferencias neurobiológicas cualitativas y sutiles entre AAF y SA.

Planche P., Lemonnier E. (2012) Children with high-functioning autism and Asperger’s syndrome: Can we differentiate their cognitive profiles? Research in Autism Spectrum Disorders 6: 939–948.

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