( Resumen del workshop ABA 2012 de Steve Ward y Teresa Grimes)

Parte 1

Si un niño no quiere hacer una terea propuesta …

1)   No va a hacer la tarea y probablemente comience a actuar (quejarse, retraerse, buscar alejarse, gritar, etc ) ó

2)   El terapeuta tendrá que darle excesivas ayudas/ apoyos y pelear para mantener su atención. El niño va a tener un desempeño muy pobre y no hará progresos. Su niel de respuestas ira empeorando en el tiempo mientras siga esta situación.

Así,  INDEPENDIENTEMENTE de aquello en que se este trabajando si el niño la esta pasando bien con usted y se esta portando bien, lo estamos ayudando en su progreso. De la misma forma,  INDEPENDIENTEMENTE de aquello en que se este trabajando si el niño muestra signos de retraimiento o no esta respondiendo bien, probablemente podemos estar haciéndole un daño.

El aprendizaje es contextual y esto incide en la capacidad de respuesta a las iniciaciones sociales, consignas, apoyos, correcciones, nuevas experiencias, etc.

El rapport (la buena onda/ feeling ) crea un contexto que hace que la interacción social y comunicación sean relevantes porque sabemos que los comportamientos aprendidos a través del refuerzo natural se mantienen y generalizan automáticamente. Porque si un niño únicamente quiere galletitas o caramelos … ¿cuántas palabras podremos enseñarle?

Para poder identificar potenciales reforzadores debemos observar al niño, evaluar que suele pedir y cuál es su respuesta ante distintas ofertas.

Tenemos que intentar que la ATENCION sea un reforzador. Ya que esta es parte de las consecuencias naturales para todas las conductas sociales. (Por ejemplo cuando le decimos a alguien “Hola” esperamos su atención).

Debemos recordar  “primero el interés/ luego el comportamiento”

Nuestros reforzadores tienen que ser mejores en nuestra presencia. Y esto es fundamental. Para ello debemos pensar si desaparecen por si mismos, si pueden ser entregados en pequeñas cantidades o de manera repetida y si podemos controlar el acceso a ellos. ( Por ejemplo si el refuerzo es dejarlo jugar con el Ipad   una vez que lo obtenga el niño va a preferir estar solo para jugar porque ya no nos necesita )

Además es importante evaluar si el niño tiene acceso a los refuerzos sin nosotros porque según la ley de la correspondencia la locación de una respuesta esta determinada conjuntamente por el valor relativo de una consecuencia y por el esfuerzo que requiere ganar esa consecuencia. En otras palabras: las personas solemos hacer las cosas que nos resultan mas fáciles con mejores resultados. De esta forma si un niño suele tener acceso libre a galletitas y nosotros tratamos de usarlo como refuerzo ( sin nosotros puede comer todas las que quiere pero en nuestra presencia le damos solo dos y luego de hacer un trabajo en forma correcta) seguramente ese refuerzo NO va a ser efectivo.

Por ello tenemos que pensar como hacer para que los refuerzos sean mejores con nosotros que in nuestra presencia. ( galletitas- saltar en un trampolín- hamaca- burbujas- PC)  y debemos intentar que la tarea se transforme en un juego.

Pero las evaluaciones de refuerzo solo identifican posibles reforzadores. La motivación es algo cambiante y por lo tanto para usar reforzadores efectivos en cualquier momento, debemos de ser capaces de identificar cambios sutiles en la motivación del niño. Para poder evaluar la motivación o steam del niño debemos preguntarnos en una determinada actividad ¿quién esta haciendo el mayor esfuerzo: el estudiante o el maestro?

Luego debemos ser cuidadosos y tomarnos tiempo para introducir pequeñas variaciones utilizando refuerzos extrinsicos para enseñar juegos simple. A veces, los chicos necesitan aprender a estar regulados antes de comenzar a divertirse

 

Enseñándole a los chicos a pedir cosas (entrenamientos en mandas)

Hay que elegir objetivos fáciles y diferentes de las formas de manda ya existentes. Para cada objetivo potencial tenemos que considerar como crear motivación.

Para ello hay que diferenciar entre operaciones motivantes ( x ej sostener un paquete de galletita delante del niño) y los signos de motivación del niño ( x ejemplo al apagar la música el niño se acerca al grabador, vocaliza, hace un gesto o mira al terapeuta).

Para poder enseñarle hay que utilizar apoyos ( prompts) cuando hay motivación en el estudiante y desvanecerlos rápidamente. Los apoyos se pueden desvanecer rápidamente si la oportunidad para responder es frecuente.

Pero muchos niños se transforman en verdaderos tiranos en relación a las mandas o pedidos y no toleran la espera o no pueden calmarse hasta conseguir el objeto/ la satisfacción de su necesidad.

Para ello es importante trabajar este aspecto MIENTRAS se enseñan las mandas. A través de diferentes abordajes de calma, tolerar la espera, referencia a otros, aprendiendo a reconocer que otros controlan el acceso a los reforzadores, dejar los reforzadores, aceptando apoyos, esperando a recibir el apoyo en forma apropiada, respondiendo a apoyos no intrusivos, tolerando el no, aprendiendo de las correcciones, aprendiendo a solicitar atención y teniendo concentración durante la latencia en el reforzamiento.

Idealmente estos repertorios deben ser trabajados en el contexto de entrenamiento de mandas. Por ejemplo se requiere que el niño este calmo mientras pida o emita una manda. El niño no tendrá permitido tomar un reforzador sin pedirlo mientras se esta trabajando como pedir. El estudiante debe aprender a localizar a la persona a la cual pedir.

Un correcto análisis de la habilidad y la tarea de una manda debe incluir:

1)   realizar/ reconocer el sentimiento de necesidad

2)   encontrar un receptor y llamar su atención

3)   esperar su atención

4)   recordar/ producir el sonido correcto/ hacer la seña/ comunicación.

5)   Esperar la respuesta del receptor

6)   Aceptar la respuesta: si/no/espera/ compartí el ítem

Sin embargo solo se suelen tomar datos acerca del punto numero 4 (recordar/ producir el sonido correcto/ hacer la seña/ comunicación.)

Hay que ejercitar el “esperar el permiso”, lo cual se relaciona con el reconocer que nosotros tenemos el control del acceso a los reforzadores, nos condiciona a nosotros como reforzadores, sirve para trabajar el referenciarse o dirigirse a otros y así aumenta la capacidad de respuesta del niño a los apoyos porque se gana su atención.

Pero es importante recalcar que el bloqueo físico no puede ser la única razón por la cual un chico espera, que el estudiante no puede tomar el refuerzo ni un minuto antes de que el terapeuta le de permiso, que no hay que hacer conteos para indicar cuanto tiempo se debe esperar y que no hay que reforzar ningún pedido mientras dure la espere.

Así si el estudiante alcanza el refuerzo demasiado pronto se le puede decir “todavía no”, se puede bloquear el acceso, retirar el refuerzo y si se mantiene calmo, recomenzar el ensayo.

 Bajar pdf:Resumen taller ABA

Celica Ysrraelit

 

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